Un acontecimiento artístico, poco común en el Siglo XIX, fue la llegada de la “Compañía de Ópera Italiana” del maestro Lorini, verdadero acontecimiento social, en 1862, del cual nuestras bisabuelas, que fueron vestidas con sus mejores joyas y galas, asistieron a la representación, y por mucho tiempo se contaban anécdotas de esa fiesta y se describían los lindos vestidos con que fueron ataviadas a tan magno acontecimiento, del cual debido a las malas condiciones del salón donde se efectuaron nació la idea que culminó con la hechura del Teatro Nacional.

Fue una obsesión nacional tener un teatro en el que se pudieran representar óperas y comedias. Entonces solamente había tres teatros, dos de muy mala construcción y categoría, se llamaron el Teatro Colón, El Municipal y últimamente el Variedades, que todavía existe.

Un dato curioso en los programas y la forma de asistir a las representaciones lo era así: La gente con zapatos, llevando su silla, pagaba cincuenta centavos de “aparado”, la gente descalza; veinticinco centavos.

Estando en Guatemala la gran actriz francesa Adelina Patti le fue recomendado desde allá un viaje a San José, debido a la gran cultura del costarricense.

Ella vino a San José pero al ver los teatros existentes, no pudo actuar, porque no estaban adecuados y carecían de cortinajes, muebles etc. y fue tanto lo que esto molestó a la gente culta, compuesta por costarricenses y las colonias de franceses, ingleses, españoles, italianos y los profesionales que se habían educado en Europa, especialmente en Londres, que decidieron solicitar al Gobierno la hechura de un teatro apropiado y para financiar su construcción; se ofrecieron los caficultores mayoritarios y comerciantes, a pagar voluntariamente un impuesto nuevo sobre el café.

Gobernaba interinamente el Doctor don Carlos Durán, a quien se le dirigió la solicitud, en los siguientes términos:

Sírvase Señor Designado aceptar nuestro ofrecimiento y proceder como lo estime conveniente.

S. A. Federico, S. Guzmán, Ricardo Montealegre, José Antonio Lara, por Herrán Hermanos, Francisco Alvarado, Braulio Morales.
San José, 1° de Marzo de 1890.

Cleto González Víquez.
EM. Millet.
Luis Ellinger y Hermano.

F. Esg y Cía. J. R. Troyo y Cía.

José María García.
Salvador Lara.

Jaime G. Bennett.
Mariano Montealegre.
Juan Hernández.

Walter J. Ford.

G. Herrero y Co.

Macaya y Rodríguez.
Montealegre y Carazo.
William Le Lacheur Lyon.

E J. Alvarado.
Pedro Torres. A.
Gallardo. L. E

Jiménez Gordiano Fernández.

Ascención Esquivel.
Luis Fernández.

E de Fernández.
Echeverría y Castro.

J. R. Mata.

Félix A. Montero.
Pagés Cañas y Cía.
Ortuño y Cía.

Cecil Sharpe.
Esmeralda de Morales.

C. R. Cortés.

A. Collado.

José Joaquín Trejos.
Julio Piza.

Ric. F. Cooper.

A. E. Jiménez.
Máximo Fernández.
F. Peralta.

Juana de Echeverria.
Walter J. Field.

José Mercedes Rojas.
J. Alfaro.

Uribe y Batalla.

La anterior solicitud fue muy bien acogida por el Dr. Duran quien la hizo llegar al conocimiento del Congreso por medio del entonces Presidente Electo Don José Joaquin Rodriguez, quien apenas inició su Gobierno el día 08 de Mayo de 1890, envió al Congreso y el día 20 del mismo mes ya era ley de la república en la siguiente forma:

Construcción del Teatro Nacional

Primer Boceto del Teatro Nacional de Costa Rica, 1890

Los planos del teatro fueron ejecutados por los ingenieros belgas, buscados por el Ministro de Costa Rica en Europa Don Manuel Maria de Peralta y en gran parte los materiales y los obreros vinieron de Italia, también buscados por el Ministro Peralta.

Los Ingenieros costarricenses Don Miguel Angel Velázquez, Don Luis Matamoros y Don Nicolás Chavarría, dirigieron la construcción del edificio, siendo el maestro de obras el Señor Antonio Varela, Pedro y Fernando Reigh arquitectos alemanes.

Decoradores: Serra, Andreoli, Ferrando, Guevandu, Ferrario y Fontana.
Escultores: Pietro Bulgarelli y Adivatiro Froli y el costarricense Juan Ramón Bonilla, Tomás Povedano, Luigi Vignani, Andreoli, Rampaggini, Doninelli, Albertazzi, Betoni, Zunda, Rigioni, Piagnini, Villa, Ferraño, Pallini, Ruscalli, y la parte eléctrica estuvo a cargo del Ingeniero Rampazzini.
Construcción del Teatro Nacional
El monumental y emblemático Teatro Nacional de Costa Rica, en plena construcción, en 1896.

Nótese la perfección de los detalles en la Arquitectura Eclética de las paredes que fueron construidas con piedra y granito, traídas de canteras situadas en Cartago y con ladrillos fabricados en el país bajo la dirección de Enrique Invernizio. Todas las maderas preciosas utilizadas en esta gran obra arquitectónica, como cedro, pochote, caoba, níspero, cocobolo, ronrón y quizarrá, fueron traídas de Alajuela.

Construcción del Teatro Nacional
Construcción del Teatro Nacional

Su construcción duró seis años hasta el 19 de Octubre de 1897 que se inauguró con la ópera Fausto de Charles Gounod e interpretada por la Compañía Francesa Aubry.

En este magno acto lo primero fue entonar nuestro Himno Nacional y luego la Marsellesa, porque la Compañía inauguradora era francesa.

Las partes más importantes que componen el Teatro Nacional son: la Fachada, el Vestíbulo, la Escalera Principal, el Foyer y el Auditorio. En el interior de la obra arquitectónica se puede apreciar un delicado estilo neo-renacentista con imponentes lámparas de puro cristal y columnas de mármol de Carrara. El vestíbulo, está construido con influencia del estilo Pompeyano, y muchos lo consideran uno de los lugares más hermosos del teatro.

El frente del Teatro es formidable, con las estatuas de la Música, La Fama y la Danza, y a los costados de la entrada las estatuas de Beethoven y Pedro Calderón de la Barca. El Teatro Nacional de Costa Rica fue declarado Monumento Nacional en 1965.

Este gesto de hombría y magnanimidad de nuestro pueblo, apenas en los albores de su independencia económica, a escasos cien años de traído el café por Vázquez y Tellez, y bastante difundido y fortalecido su cultivo, ni siquiera se le menciona, pues todo era resultado de su obra y desprendimiento ni siquiera se ha celebrado el primer centenario, pero cuando lleguemos al segundo centenario, debe hacerse en su honor, por lo menos declarando Benemérito de la Patria, post morten a Vázquez y Tellez.

Construcción del Teatro Nacional
Construcción del Teatro Nacional
Construcción del Teatro Nacional