El partido Frente Amplio presentó ante la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que busca reformar la Ley de Bienestar de los Animales para endurecer las sanciones por maltrato animal, regular los criaderos con fines comerciales y establecer normas más claras para refugios y casas cuna.

La iniciativa, tramitada bajo el expediente 25.645 y presentada por la diputada María Eugenia Román, plantea una actualización integral de una legislación que, según sus impulsores, no ha recibido cambios de fondo en más de 30 años, pese a la evolución del marco jurídico nacional e internacional en materia de protección animal.

Reconocimiento de los animales como seres sintientes

Uno de los principales cambios que propone el proyecto es incorporar de forma expresa en la ley el reconocimiento de los animales como seres sintientes, estableciendo que tienen derecho al buen trato, al respeto y a la protección.

La propuesta señala que este concepto recoge criterios desarrollados por la Sala Constitucional y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, fortaleciendo el marco legal para la defensa del bienestar animal en Costa Rica.

Al presentar el proyecto, la diputada María Eugenia Román afirmó que «los animales no son objetos, son seres capaces de sentir dolor, miedo y angustia, y la ley que los protege tiene más de tres décadas sin actualizarse a esa realidad».

Tres grandes cambios que propone la reforma

La iniciativa plantea modificaciones en tres áreas principales:

  • Regulación de la reproducción comercial de animales.
  • Nuevos requisitos para refugios y casas cuna.
  • Endurecimiento del régimen de sanciones por maltrato animal.

Mayor control sobre los criaderos

El proyecto establece que todos los establecimientos dedicados a la reproducción de animales con fines comerciales deberán contar con una regencia veterinaria permanente y cumplir con las normas del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), requisito que actualmente no aparece de forma expresa en la legislación. Con esta medida se pretende reforzar el control sobre los criaderos y garantizar mejores condiciones para los animales destinados a la reproducción.

Regulación de refugios y casas cuna

Otra de las novedades es la incorporación de disposiciones específicas para regular el funcionamiento de refugios y casas cuna para animales. Según la propuesta, se busca establecer estándares mínimos de operación y bienestar para este tipo de organizaciones, un aspecto que actualmente presenta vacíos legales.

¿Cómo cambiarían las multas por maltrato animal?

El proyecto crea una clasificación de las infracciones en tres categorías: leves, graves y muy graves, con multas calculadas según el salario base vigente para 2026, fijado en ₡462.200.

Infracciones leves

Las conductas consideradas leves tendrían multas de entre uno y tres salarios base, equivalentes aproximadamente a:

  • ₡462.200 a ₡1.386.600.
Infracciones graves

Las infracciones graves serían sancionadas con multas de entre tres y cinco salarios base, es decir:

  • ₡1.386.600 a ₡2.311.000.

Entre estas conductas se incluyen:

  • Utilizar métodos violentos para el adiestramiento.
  • Administrar sustancias que alteren el comportamiento del animal.
  • Utilizar animales como premio o rifa.
  • Robar animales.
  • Mantener perros o gatos permanentemente en terrazas, sótanos o vehículos.
  • Involucrarlos en actividades culturales o festivas prohibidas.
Infracciones muy graves

Las sanciones más severas alcanzarían hasta 50 salarios base, lo que representa aproximadamente ₡23,1 millones.

Entre las conductas que entrarían en esta categoría figuran:

  • Causar intencionalmente la muerte de un animal doméstico.
  • Practicar la eutanasia mediante métodos inadecuados o por personal no calificado.
  • Adiestrar animales para peleas.
  • Incumplir las normas sobre experimentación con animales.

¿Por qué consideran insuficiente la ley actual?

Los impulsores del proyecto sostienen que la legislación vigente no responde a la realidad actual del bienestar animal.

Como ejemplo, citan datos del Senasa, que registró 6.244 denuncias por tenencia irresponsable de animales durante 2019. Entre los casos reportados figuraban animales sin agua o alimento, criaderos ilegales, acumulación de animales, perros agresivos y animales enfermos sin atención veterinaria.

Aunque la ley fue reformada en 2017 para incorporar penas de cárcel de hasta tres años por causar la muerte de un animal doméstico, los proponentes consideran que aún existen vacíos importantes relacionados con la reproducción comercial y la regulación de refugios.

El proyecto aún debe superar el proceso legislativo

El expediente 25.645 apenas inicia su trámite legislativo. Antes de convertirse en ley deberá ser analizado en comisión y posteriormente superar dos debates en el Plenario Legislativo.

La propuesta llega en un contexto de creciente discusión sobre el bienestar animal en Costa Rica, donde recientemente también avanzó otro proyecto impulsado por el Frente Amplio para incorporar pasos de fauna silvestre en los proyectos de infraestructura vial.

De ser aprobado, este proyecto representaría una de las reformas más importantes a la legislación costarricense sobre protección animal desde la modificación realizada en 2017, al ampliar las obligaciones para criaderos y refugios y establecer un régimen de sanciones considerablemente más estricto para quienes incurran en actos de maltrato animal.

Sensorial Sunsets