Conteo de aves confirma la riqueza biológica del corredor Cubujuquí en Costa Rica

El Corredor Biológico Interurbano Cubujuquí, en Costa Rica, registró un total de 2.366 aves pertenecientes a 183 especies durante su primer censo de aves de 2026, consolidándose como uno de los corredores urbanos de conservación más biodiversos del país. El monitoreo se realizó el pasado 25 de abril a través de 15 rutas distribuidas entre las provincias de Heredia y Alajuela.
Este corredor abarca 10 cantones y forma parte de la estrategia nacional para conectar ecosistemas fragmentados, áreas naturales, paisajes y microcuencas dentro de zonas urbanas y semiurbanas. Su objetivo es facilitar el desplazamiento seguro de la fauna entre espacios verdes y, al mismo tiempo, acercar la conservación ambiental a las comunidades.
Entre los sitios con mayores registros de especies destacaron Roble Alto, en San José de la Montaña; el campus Benjamín Núñez de la Universidad Nacional, en Lagunilla de Heredia; y Hacienda Barvak, en Barva. Estas localidades contabilizaron 65, 60 y 57 especies de aves, respectivamente.
Hacienda Barvak se suma al monitoreo
Uno de los puntos más relevantes del censo fue la incorporación oficial de Hacienda Barvak a las rutas de monitoreo del corredor. En su primera participación, la finca registró 327 individuos de aves, incluyendo tres especies endémicas, dos especies acuáticas asociadas a cuerpos de agua cercanos y dos especies catalogadas como amenazadas bajo la Ley de Conservación de Vida Silvestre de Costa Rica.
La participación de Hacienda Barvak representa la incorporación de un nuevo espacio privado de conservación a la red de monitoreo de Cubujuquí. La propiedad impulsa un programa de reforestación orientado a recuperar la cobertura forestal en terrenos anteriormente dominados por plantaciones de café, mediante la siembra de árboles y la protección de fuentes de agua.



El conteo en la hacienda fue realizado por 13 voluntarios bajo la guía de la especialista en conservación y manejo de vida silvestre Hellen Solís y del experto en observación de aves Federico Oviedo. Los participantes registraron sus observaciones mediante la plataforma eBird, utilizada para consolidar datos provenientes de los ocho corredores biológicos interurbanos de Costa Rica.
Especies destacadas y resultados nacionales
Entre las especies más abundantes observadas en Hacienda Barvak se encontraron Pygochelidon cyanoleuca, una pequeña golondrina azul y blanca, y Sturnella magna, conocida por su pecho amarillo y considerada un indicador de áreas abiertas saludables con baja presión de pesticidas.
A nivel nacional, el monitoreo de abril en los corredores biológicos interurbanos contabilizó 11.976 aves pertenecientes a 329 especies. Los corredores con mayor riqueza de especies fueron Cobri Surac, con 211 especies; Cubujuquí, con 183; y Bicentenario Tiribí, con 168.
Conservación urbana y participación comunitaria
El corredor Cubujuquí forma parte del Programa Nacional de Corredores Biológicos administrado por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Su comité local de monitoreo está integrado por representantes de la Universidad Nacional, instituciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, municipalidades y miembros de la sociedad civil.
Además, esta iniciativa cuenta con el respaldo del proyecto Transición hacia una Economía Urbana Verde de la Organización para Estudios Tropicales, promovido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Los resultados del censo reflejan el importante papel que todavía pueden desempeñar los espacios verdes urbanos y periurbanos en la protección de la vida silvestre. En regiones densamente pobladas del Valle Central, corredores como Cubujuquí demuestran que es posible combinar conservación, educación ambiental y participación comunitaria sin excluir la presencia humana.
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