Durante la segunda mitad del siglo XX en Costa Rica llegaron distintos géneros musicales al país, los cuales estaban de moda en sus respectivos países. Entre estos ritmos se encuentra el bolero, el mambo, el swing y la cumbia. En el caso del swing y la cumbia, estas encontraron una fusión en los salones de baile de distintos barrios de San José, tales como Karymar, cuyo nacimiento se le relaciona con este recinto. La implicación cultural de este baile dentro de la sociedad costarricense es un factor clave para comprender el desarrollo del mismo durante estas últimas décadas, además de convertirse en un rasgo dancístico propio de Costa Rica lo cual representa un aporte a la identidad, la cual tiene una constante necesidad de validación por parte de sus habitantes.

Anterior a la consolidación del swing criollo como un baile popular dentro de los salones del Gran Área Metropolitana,[1] fue el tango, el cual gozó de mucha popularidad en la década de los treintas y cuarentas.[2] El tango también era asociado con la morbidez y lascivia. Las mujeres que bailaban esto, eran consideradas como disolutas o de baja categoría.[3] La popularidad de los salones de baile, fue el espacio adecuado para que la población costarricense que llegada a estos lugares, pudiera desarrollar un estilo particular de baile en este caso, de la cumbia.

Los inicios del Swing Criollo: La improvisación

Existen varias teorías en cuanto al surgimiento de este baile, una de ellas hace referencia a que los pasos del swing criollo fueron traídos por camioneros provenientes de los Estados Unidos o por gente que fue de viaje a dicho país y tuvo la oportunidad de bailar el género de las grandes bandas del swing. Otra afirma que fue por parte de los trabajadores que estuvieron en la zona americana de Golfito, donde la presencia estadounidense, era abundante en esta región.[4]

En este caso, el musicólogo Francisco Tristán afirma que los pasos del swing criollo provienen más bien del rock & roll, sobre todo posterior a la película Rock around the clock.[5] Sin embargo, pese a la teoría anterior, no hay una prueba sustanciosa que afirme que el swing criollo provenga del rock & roll. En medio de los salones de baile josefinos, muchos representantes de sectores denominados conflictivos tales como prostitutas, camioneros, zapateros, taxistas y obreros llegaban a estos centros de entretenimiento a escuchar la música popular del momento.

En medio de las rutinas dancísticas, se comenzó a utilizar pasos provenientes del swing, como una nueva forma de bailar la cumbia. En un plano orientado más que todo a lo social cabe destacar que para los años 50, existe una sociedad altamente estratificada, con pautas de comportamiento y convivencia social bien definidos, por lo que estos sectores sintieron estos espacios como un lugar conveniente para adaptar sus pasos y movimientos.[6]

Aquí no se puede bailar Swing

A pesar de que hubo un cambio progresivo en cuanto a las canciones sobre las melodías, la preferencia por el swing se mantuvo de manera persistente.[7] Con el surgimiento del swing criollo, como una forma más dinámica de bailar la cumbia, se comenzó un periodo de expansionismo a otros bares de la capital, por lo que esta forma de bailar se hizo cada vez más conocida, pero también cada vez más desprestigiada. Jorge Miranda, relata que «en algún momento, sin pensarlo y sin planearlo, se me ocurrió darle la mano a una bailarina que estaba conmigo y la vara nos gustó,”[8] por lo tanto, se tornó en una práctica cada vez más común dentro de Karymar, el salón donde se le atribuye como la cuna del swing criollo. Para la década de los 60, existía una alta variedad de salones de baile tales como Los Molinos, Los jocotes, Los Higuerones, Mi Oficina, Bambú, Cañaveral, El Sétimo Cielo, Mi primer amor, entre otros donde también se desarrolló de manera inicial los pasos de este nuevo baile.[9]

Uno de los testimonios recolectados en el documental Se prohíbe bailar swing, es el de Carlos Moreira alias “Gringo”, quien fue uno de los primeros bailarines en incursionar en la creación de esta expresión dancística. Para 1993, este prestamista ganó el primer lugar en un concurso de swing criollo, celebrado en la discoteca OKAY.[10] Esto hace referencia que para los años noventa ya hay una visión un tanto distinta con respecto al swing criollo. La primera generación de bailarines de Karymar, tiene aproximadamente entre 30 y 60 años de edad.[11] Esta generación fue la que tuvo que lidiar con el constante señalamiento social, además del estatal. Algunos testimonios como el de Cecilia Venegas, quien fue golpeada por un policía y a Jorge Miranda quien fue arrestado, por ser uno de los autores de “esa pachucada” afirman el repudio por la representación identitaria que estos sectores comenzaron a tener a través de este baile.[12]

Es a partir de los años ochenta, que se dio una mayor aceptación en cuanto a este baile, en programas como tales como Fantástico, donde se adaptaron competencias de swing criollo, por lo que se va a dejando cada vez más atrás la criminalización y estigma para quienes lo practican, a la formalización de esta expresión dancística. Las academias de baile influyeron también en la popularización de dicho baile a mediados de los años 90. En el caso específico de Merecumbé, se comenzó a enseñar casi al mismo tiempo de fundada dicha academia.[13]

Hacia el siglo XXI

En los últimos años se han realizado esfuerzos por la visibilización y reconocimiento del swing criollo como un baile identitario costarricense. En el año 2012, mediante el Decreto Nº 37086-C,[14] se declaró al swing criollo como patrimonio cultural inmaterial lo cual hace parte al Estado, de este proceso de formalización y reivindicación que este baile ha tenido durante las últimas décadas. En la página Embajadores del swing aparece información acerca de cursos de swing criollo, además de distintos proyectos de baile de dicha organización.[15]

Por su parte, la diputada Laura Guido tiene una propuesta de ley, la cual cada 3 de mayo fuera celebrado el día del swing criollo, como parte de otra demostración de la tendencia estatal a reconocer el aporte de dicha expresión dancística.[16] El aporte dado en las últimas décadas, se expresa a través del reconocimiento de la originalidad de sus creadores, los cuales vistos desde la élite, eran personas pachucas y de mala reputación. A pesar del menosprecio inicial dicho baile, este pudo sobrevivir debido a la rápida expansión de sus movimientos y a su transmisión en programas de televisión y concursos.

Referencias bibliográficas

Chaves, Bary. «Lo que se baila en Costa Rica: Bolero: análisis musical de una cumbia costarricense.» Revista Herencia 20.1-2 (2007): 137-146. https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/herencia/article/view/10039/9444

Embajadores del swing.«Embajadores swing y bolero criollos.» Consultado 19 de octubre del 2021. https://www.embajadoresdelswing.com/

Hernández, Gabriela. «Se prohíbe bailar swing.» Televisión América Latina (TAL), 20 de noviembre de 2003. https://www.youtube.com/watch?v=VxVF0zdSDA4

Hernández, Juan José Marín. «Melodías de perversión y subversión. Una aproximación a la música popular en Costa Rica. 1932-1949.» Diálogos Revista Electrónica de Historia 6.2 (2005): 1-40.  https://www.redalyc.org/pdf/439/43960212.pdf

López Oviedo, Claudia Lucía y Paola Salazar Arce. «“KARYMAR”: Una etnografía del espacio dancístico.» Cuadernos de Antropología 17-18 (2008): 127-134. http://www.kerwa.ucr.ac.cr/bitstream/handle/10669/13238/7226-9842-1-SM.pdf?sequence=1&isAllowed=y

López Oviedo, Claudia Lucía y Paola Salazar Arce. «Brincos y vueltas a ritmo de swing. Un análisis antropológico de la práctica del swing criollo, a partir de las representaciones sociales que bailarines y bailarinas configuran respecto a este fenómeno dancístico.» Tesis de Licenciatura en Antropología. Universidad de Costa Rica, 2010.  https://core.ac.uk/download/pdf/67712304.pdf

Redacción NCR.«Diputada del PAC propone celebrar el “Día Nacional del Swing Criollo” cada 3 de mayo». Noticias Costa Rica, 2 de setiembre de 2021. https://ncrnoticias.com/politica/diputada-del-pac-propone-celebrar-el-dia-nacional-del-swing-criollo-cada-3-de-mayo/

Presidencia de la República.  «Decreto Nº 37086-C.»  Ministerio de Cultura y Juventud, 3 de mayo de 2012. http://www.patrimonio.go.cr/patrimonio/inmaterial/declaraciones_nacionales/Swing_Criollo/DE_37086-C.aspx

Vargas Molina, Heriberto José.  «Transformaciones en el campo de la música popular bailable en Costa Rica en la década de 1985-1995.» Tesis de Licenciatura. Universidad de Costa Rica, 2015. http://www.kerwa.ucr.ac.cr/handle/10669/73020

Vega, Eduardo. «Swing criollo nació entre sangre, garrotazos y cárcel.» La Teja, 6 de enero de 2018.https://www.lateja.cr/nacional/swing-criollo-nacio-entre-sangre-garrotazos-y/CQ62RQXXCZGHTD2J2CD4KA2SPM/story/

Resumen de puntos importantes

-La influencia del swing estadounidense

-El nacimiento del swing criollo debido a la improvisación

-Los prejuicios clasistas por quienes bailaban swing criollo

-Mayor aceptación a partir de los años ochenta

-Institucionalización de los pasos del swing criollo

-Reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial



Nombre del autor: Elisabet Mena Jiménez

Título: Bachiller en Historia

Contacto: 8652-8488

Instagram: elisabetm4

Twitter: Elisabet

Créditos : La Nación

[1] El Grán Área Metropolitana corresponde a los territorios más cercanos a las capitales de las provincias de Alajuela, Cartago, Heredia y San José, además que se trata del territorio más poblado del país.

[2] Heriberto José Vargas Molina,  «Transformaciones en el campo de la música popular bailable en Costa Rica en la década de 1985-1995.» (Tesis de Licenciatura. Universidad de Costa Rica, 2015), 39.

[3] Juan José Marín Hernández,. «Melodías de perversión y subversión. Una aproximación a la música popular en Costa Rica. 1932-1949.» Diálogos Revista Electrónica de Historia 6.2 (2005): 24.

[4] Claudia Lucía López Oviedo y Paola Salazar Arce. «Brincos y vueltas a ritmo de swing. Un análisis antropológico de la práctica del swing criollo, a partir de las representaciones sociales que bailarines y bailarinas configuran respecto a este fenómeno dancístico.» Tesis de Licenciatura en Antropología. Universidad de Costa Rica, 2010.

[5] Ibíd, 119-120.

[6] Ibíd, 122.

[7] Bary Chaves, «Lo que se baila en Costa Rica: Bolero: análisis musical de una cumbia costarricense.» Revista Herencia 20.1-2 (2007): 142.

[8] Eduardo Vega, «Swing criollo nació entre sangre, garrotazos y cárcel.» La Teja, 6 de enero de 2018.

Gabriela Hernández, «Se prohíbe bailar swing.» Televisión América Latina (TAL), 20 de noviembre de 2003.

[9] Heriberto José Vargas Molina,  «Transformaciones en el campo de la música popular bailable en Costa Rica en la década de 1985-1995.» (Tesis de Licenciatura. Universidad de Costa Rica, 2015), 46.

[10] Hernández, Gabriela. «Se prohíbe bailar swing.» Televisión América Latina (TAL), 20 de noviembre de 2003.

[11] Claudia Lucía López Oviedo y Paola Salazar Arce. «“KARYMAR”: Una etnografía del espacio dancístico.» Cuadernos de Antropología 17-18 (2008):131.

[12]  Eduardo Vega, «Swing criollo…»

[13] Claudia Lucía López Oviedo, «Brincos y vueltas a ritmo de swing…», 133.

[14] Véase Decreto Nº 37086-C.

[15] Véase la página web Embajadores del swing.

[16] Redacción NCR, «Diputada del PAC propone celebrar el “Día Nacional del Swing Criollo” cada 3 de mayo», Noticias Costa Rica, 2 de setiembre de 2021.