Temporada de ballenas en Costa Rica: dónde verlas durante agosto

Agosto marca el inicio de una de las temporadas naturales más esperadas en las costas del Pacífico costarricense: la llegada de las ballenas jorobadas provenientes del hemisferio sur. Durante este mes, las ballenas comienzan a llenar el país para reproducirse, dar a luz y cuidar a sus crías, convirtiendo a Costa Rica en uno de los mejores destinos del mundo para el avistamiento de cetáceos.
Una de las mayores particularidades del país es que cuenta con la temporada de observación de ballenas jorobadas más extensa del planeta. Esto se debe a que recibe dos poblaciones diferentes: las ballenas que migran desde Alaska entre diciembre y marzo, y las que llegan desde la Antártida entre finales de julio y octubre. Gracias a este fenómeno, es posible observar ballenas durante más de seis meses al año.
Aunque en aguas costarricenses también se han registrado otras especies, como la ballena de Bryde, además de avistamientos ocasionales de orcas, las protagonistas indiscutibles son las ballenas jorobadas. Asimismo, es posible observar calderones, conocidos también como ballenas piloto, que en realidad pertenecen a la familia de los delfines y son el segundo delfín oceánico más grande del mundo.
¿Por qué agosto es el mejor mes para ver ballenas?
Agosto, junto con septiembre, representa el punto más alto de la temporada de ballenas jorobadas del hemisferio sur. Durante estas semanas los avistamientos son frecuentes, incluso diarios en algunos sectores del Pacífico, ya que las ballenas permanecen en aguas cálidas para aparearse y criar a sus ballenatos antes de emprender nuevamente su largo viaje hacia la Antártida.
Es precisamente durante este período cuando es más común observar espectáculos naturales como saltos fuera del agua, coletazos, respiraciones en la superficie y madres acompañadas de sus crías, que comienzan a aprender habilidades esenciales para su supervivencia.
¿Qué ballenas se pueden ver en Costa Rica?
Las ballenas jorobadas son la especie que con mayor frecuencia puede observarse en las costas costarricenses. Sin embargo, también se han registrado ballenas de Bryde y, en contadas ocasiones, orcas. Además, es posible encontrar calderones o ballenas piloto, que a pesar de su nombre pertenecen a la familia de los delfines y destacan por su gran tamaño.



Los mejores lugares para ver ballenas en agosto
El destino más reconocido para el avistamiento de ballenas es el Parque Nacional Marino Ballena, en Uvita, considerado el principal sitio del país para observar estos animales. Su ubicación permite recibir tanto a las ballenas del hemisferio norte como a las del sur, por lo que ofrece una de las temporadas más largas y las mayores probabilidades de éxito durante agosto y septiembre. Es frecuente que las excursiones encuentren madres con sus crías, ya que la zona funciona como un importante sitio de reproducción y crianza.
En la Península de Osa también existen excelentes oportunidades para observar ballenas. Tanto Bahía Drake como el Golfo Dulce reciben numerosos ejemplares durante la temporada, además de grandes grupos de delfines. Al tratarse de una zona menos concurrida que otros destinos turísticos, ofrece una experiencia más tranquila y cercana a la naturaleza.
Más al norte, el Golfo de Papagayo, en Guanacaste, registra una importante presencia de ballenas jorobadas entre julio y septiembre, siendo agosto uno de los meses con mayor actividad. Aunque no existen recorridos dedicados exclusivamente al avistamiento de ballenas, es habitual encontrarlas durante excursiones de snorkel, paseos en lancha o visitas a distintas playas del golfo.
Las embarcaciones que salen desde Flamingo, Conchal y Tamarindo también suelen registrar avistamientos durante agosto. Los recorridos en catamarán, snorkel y buceo ofrecen buenas posibilidades de observar tanto ballenas como delfines una vez que las embarcaciones se alejan de la costa.
Costa Rica tiene una de las temporadas de ballenas más largas del mundo
Otro sitio donde aumentan considerablemente las probabilidades de encuentro durante agosto es el Golfo de Nicoya. Muchas personas que realizan excursiones hacia la Isla Tortuga logran observar ballenas en el trayecto, especialmente durante el pico de la temporada.
En el Pacífico central, Manuel Antonio también ofrece oportunidades para observar ballenas jorobadas durante agosto y septiembre mediante paseos en catamarán. Sin embargo, las probabilidades suelen ser menores que en Uvita, por lo que quienes buscan maximizar sus posibilidades suelen optar por desplazarse hasta el Parque Nacional Marino Ballena.
¿De dónde vienen las ballenas que llegan a Costa Rica?
Cada año llegan al país dos poblaciones distintas de ballenas jorobadas. Las procedentes del hemisferio sur migran desde la Antártida entre finales de julio y octubre, mientras que las del hemisferio norte viajan desde Alaska y otras zonas del Pacífico Norte entre diciembre y marzo. Ambas recorren miles de kilómetros hasta las cálidas aguas costarricenses para reproducirse y tener a sus crías.
Un encuentro que depende de la naturaleza
Aunque agosto ofrece algunas de las mejores condiciones para observar ballenas jorobadas en Costa Rica, ningún avistamiento puede garantizarse. Estos animales permanecen en libertad y siguen sus propios patrones de comportamiento y migración, por lo que cada recorrido depende de factores naturales. Además, en Costa Rica la legislación protege a estos mamíferos marinos. No está permitido nadar con las ballenas ni con los delfines, tocarlos o acercarse deliberadamente a ellos, con el fin de evitar alteraciones en su comportamiento y garantizar su bienestar.
Quienes visiten las costas del Pacífico durante agosto tendrán la oportunidad de presenciar uno de los espectáculos naturales más impresionantes del país: la llegada de las ballenas jorobadas, un fenómeno que convierte a Costa Rica en uno de los destinos más privilegiados del mundo para admirar.
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